miércoles, 4 de febrero de 2015

Sobre el cristianismo y la biblia



Hoy, por algún motivo, me venía a la mente un pensamiento sobre el cristianismo. Sin entrar en las múltiples ramas del mismo, centrándome en el cristianismo más elemental, aquel que va sobre cristo y sobre lo que se cuenta en el nuevo testamento. Y sobre éste me lleva a algo que siempre he pensado y que, quizás por eso, aún tengo en mente ¿por qué es tan importante el antiguo testamento?

Me dirán que es el trasfondo de la religión cristiana, que es de donde surge, que es la religión de Cristo y es el mesías del judaísmo, hasta ahí guay. ¿Trasfondo histórico? Lo acepto. Que hablen y lean el antiguo testamento como historia pero no que siga siendo parte de la religión cristiana.

Porque Cristo es el primero que rompe con la religión judía. Rompe con ese dogmatismo cerrado pudiendo hacer actividad en días sagrados, juntándose con pecadores. Reduce los mandamientos de diez a dos básicos. Cambia la idea de un solo pueblo elegido haciendo la idea de dios universal para todos y, de camino, cambia a un dios que castiga por un dios que es amor y perdón.

¿Por qué entonces, siendo tan diferentes, se sigue usando el antiguo testamento para dar misas y como parte de la religión cristiana?

Al final es todo muy sencillo, y triste. La religión sirve para controlar a la masa, para tenerla a su merced. Y no hay nada como el miedo para controlarla, promesas de una vida mejor mientras permanezcan obedientes. Sueños de que el dios único está con ellos para que se sientan seguros en un mundo que no comprenden y que, por supuesto, la religión no les va a enseñar.

Con una mano se enseña el libre albedrío que nos ofrece dios mientras que con la otra se nos enseña un dios que juzga, condena y castiga a los infieles. Y al final, la base de todo, es el miedo a lo desconocido.

“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan 8, 32

lunes, 12 de enero de 2015

Cuando gane Skynet



Cantaba Eddie Vedder, empezando la década de los 90, "I don't question our existence, I just question our modern needs". Ahora, 25 años después, esa frase me resulta cada vez más cierta y, a su vez, más espeluznante. ¿Hacía dónde vamos caminando?

No dudo, ni lo haré, en los avances de la ciencia. Me llaman especialmente la atención los avances en medicina pero en cualquier campo hemos avanzado a pasos de gigantes. Recuerdo vagamente jugar con algunos productos avanzados de los 80, el telesketch o la master system por ejemplo. Ves el nivel tecnológico que hay ahora y el cambio es abrumador.

Sin embargo, como en todo al parecer, el ser humano pasa del uso al abuso en un corto espacio de tiempo y nos encontramos que la tecnología que nace para ayudarnos y hacernos la vida más fácil nos lastra y nos entorpece el avance. Dejamos nuestras relaciones personales de lado para contestar a mensajes de móviles innecesarios y, si pasan de contestarnos, nos enfadamos sin atender a razones por lógicas que sean, como que estuvieran ocupados hablando con personas de carne y hueso. Se regala tecnología a niños pequeños pasando de juguetes que fomenten su imaginación y puede resultar extraño, pero quizás sea el proceso lógico si ya de antes se empezó a usar a la televisión como la forma correcta de educar a los niños.

Hay muchos más ejemplos, los vemos a diario. Vamos viendo como el trato humano va siendo vencido por la tecnología y como el abuso de éstas nos apartan de otras cosas importantes. Vemos como se busca llenar un falso ego con cientos de “me gusta” al precio que sea mientras que cuando tenemos a alguien delante seguimos con un auricular puesto escuchando música. O como nos enteramos de la vida de los demás cotilleando redes sociales en vez de preguntarles a ellos directamente. Quizás sea porque en el fondo nos dan igual.

Pero claro está que la tecnología no es la culpable, ni tampoco quien inventa los avances. Éstos son útiles y en su buen uso es una ventaja que nos hace la vida mejor, más sencilla. No se puede culpar a la tecnología, no hasta que Skynet o Ultrón vengan a matarnos por voluntad propia. Hasta que eso pase, el culpable de la deshumanización del ser humano es el ser humano.

viernes, 9 de enero de 2015

It's a new dawn



Después de pensar el otro día en la asignatura de ética que yo daba en el colegio, que ha tenido otros nombres como ciudadanía y el temor que me despierta a que se pueda convertir en el reflejo de las propias ideas de un docente al que le den esa asignatura simplemente porque tiene que cumplir horas o sea el tutor de la clase, pensé un libro con diez temas bastante claros y de actualidad con el único fin de desarrollar el civismo que tanto se echa de menos en España. Al final me quedó una cosa así.

"Buenos días-buenas tarde. Gracias, de nada y adiós" (un poco de educación o como no ser un puto imbécil)

"Oh vaya" (quedar bien después de meter la pata sin querer y no seguir jodiendo el asunto)

“Tu claxon no me hace volar” (educación vial para no morirse y esas cosas)

“Bonita canción. ¿Puedes escucharla tú solo?” (Uso de auriculares o como no dar por culo con tu móvil en lugares públicos)

“Si es que no podemos tener nada bonito” (educación cívica básica, no es molón romper mobiliario, pegar chicles en asientos, ni otras mongolidades que ni el animal más salvaje haría)

“¡Que casualidad! ¡Las tradiciones, costumbres y religión del lugar donde he nacido son las mejores y verdaderas!” (Conocimiento del mundo, no eres el puto centro del universo ni tu sociedad es la más avanzada. Las tradiciones no siempre son correctas ni el “es que siempre ha sido así” es válido)

“Si haces eso es que no te importo” (Las relaciones personales desde un punto de vista diferente: sin posesión, sin dependencia, con respeto y cariño. Sorprendente, lo se)

“Joder, sólo tengo 10.000 likes. Subiré un pene dándome en la frente para conseguir más” (Usos y abusos de las redes sociales y las nuevas tecnologías en general)

“Pues fulanito, que es el primo de un conocido mío, me ha dicho que es verdad” (Criterio propio. Cómo conseguir el tuyo y aprender a no creértelo todo en esta vida)

“No tienes huevos” (Valentía, halagos, y otros chantajes. Vencer la tentación de acabar haciendo lo que a otra persona le de la gana y le conviene). 

Con esto podríamos conseguir inculcar el civismo que se echa de menos en este país y que, curiosamente, nos haría la vida mejor a todos nosotros. 

Con esto también doy por iniciada una andadura en esto de los blog, por ver como va, sin un propósito claro realmente. 

"Buenas noches, y buena suerte"